Entrar al mundo del vapeo descartable puede abrumar: 18.000, 25.000, 40.000 puffs, porcentajes de nicotina, sabores con nombres que parecen tragos. Tranqui. En cinco minutos te queda claro qué mirar para elegir bien la primera vez.
1. Empezá por los puffs
Los "puffs" son las pitadas aproximadas que rinde el dispositivo. Si recién arrancás o vapeás poco, un equipo de 18.000 a 25.000 puffs te sobra y es más liviano para el bolsillo. Si ya sabés que lo vas a usar todos los días, ir directo a 30.000 o 40.000 te sale más conveniente por pitada.
2. La nicotina importa
Casi todos nuestros descartables vienen al 5% de nicotina, que es el estándar. Si venís del cigarrillo o buscás un golpe fuerte en la garganta, ese nivel va bien. Si querés bajar el consumo o directamente sacarte la nicotina de encima, tenemos opciones al 0% con el mismo sabor y la misma nube.
3. Elegí un sabor que ya te guste
Para la primera no experimentes de más. Andá a lo seguro: frutas con hielo (sandía, frutilla, arándano) son las más pedidas porque son frescas y no cansan. Cuando le agarrés la mano, probás los raros.
Regla de oro: más puffs no es "mejor", es "más". Elegí según cuánto vas a vapear, no según el número más grande.
4. Pantalla y batería: lo lindo
Los equipos top traen pantalla con nivel de líquido y batería, carga USB-C y modos turbo. No son imprescindibles, pero se agradecen: saber cuánto te queda evita el bajón de quedarte sin nada un viernes a la noche.
Listo. Con eso ya sabés más que el 90% de los que compran su primer vape. Cualquier duda, escribinos por WhatsApp y te ayudamos a elegir antes de que pidas.

